No he logrado sacarte de mi, no completamente, aún siento asfixiarme sin ti, aún siento morir sin esos dulces besos, no he podido escuchar tus canciones, me lastiman, y siento que no avanzo mucho, y cuando lo hago llega algún recuerdo que me hace regresas, justo ahí.. En el comienzo. Pienso en ti noche con noche, siempre antes de dormir, eres ese ultimo pensamiento que pasa por mi cabeza, y aunque quiera cambiarlo, aunque quiera modificar mis ideas, siempre regresas, no puedo estar sin ti, o al menos siento morir día con día, al saber que estas a miles de kilómetros, pero a miles de kilómetros de mi corazón, la distancia no me da miedo, confió en ella, me da miedo el saber que tu no sientes nada, que tus sentimientos son nulos hacia mi, ahí es cuando comienzan mis miedos.. y terminan en tu nombre. He pensando en muchas cosas, yo misma he elaborado muchas teorías en mi cabeza, las cuales después reemplazo con lagrimas de realidad, he amarrado tus recuerdos, los conservo en frascos muy bien cerrados, cada mínimo recuerdo, cada recuerdo es importante, es genuino, es eterno.
Me han recomendado odiarte, ¿odiarte a ti? No sé como se conseguiría eso, no lo encuentro coherente, no es sano, no es puro, no me nace aquí dentro. Quisiera regresas siempre al ultimo día del año viejo, al primer día del año nuevo, tu estuviste ahí. Lo recuerdas? Al menos yo fui la más feliz, todo era tan perfecto para mi, absolutamente todo. Recuerdas nuestras largase incoherentes platicas? Recuerdas nuestros bailes tontos y ridículos, nos recuerdas a nosotros sentados en el sofá, comiendo esos dulces que tanto nos gustan, jugando con miradas peligrosas, sufriendo por dentro. Dime que si lo recuerdas, dime que todo sigue tan vivo en ti como en mi, dime que lo extrañas, anda! Dilo.
Vuelvo a nuestro primer lugar, la primera vez que estuvimos solos, nuestros primeros cálidos besos a pesar del frío clima externo, recuerdas ese miedo del que tanto te platique? Si, ese miedo a sentir.. cuando te fuiste ese miedo fue lo único que se quedo conmigo, ese miedo me ha estado acompañando día con día, entre mis cabellos, entre mis ojeras, ese miedo perduró y he aprendido a vivir con el.
No es que no quiera olvidarte, me gustaría hacerlo, pero simplemente no puedo, no ayudas con tu indiferencia, no ayudas con tu ausencia, no ayudas con tu frialdad, solo lastimas más. Creo que he aprendido a vivir con todo esto, aveces siento que ya es parte de mi, como esa actitud ñoña y rara que conservo, así conservo todo esto, guardo tus besos en bolsas ziploc para conservar su dulce sabor, conservo todo, vivo de los recuerdos, o en realidad.. Los recuerdos viven de mí.
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